El sábado 10 de diciembre de 1977, fue secuestrada Azucena Villaflor, una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo.

11 meses antes, Azucena había comenzado a reclamar por la aparición de uno de sus hijos quien había sido detenido junto a su compañera.

En sus distintas peticiones conoció a otras mujeres que estaban atravesando la misma situación.

La manifestación se centró en la plaza de Mayo y nunca cesó desde el 30 de abril de 1977.

El grupo de tareas de la Armada de Alfredo Astiz, se llevó a Azucena a la exESMA. Allí fue torturada y asesinada. Su cuerpo apareció en un playa y fue sepultado como NN en el cementerio de General Lavalle.

Recién en 2005 los restos pudieron ser identificados.