El miércoles 12 de julio de 1780 nacía en Toroca (en la zona actual de Bolivia) Juana Azurduy, alguien fundamental e indispensable en la emancipación nacional.

Esta mujer fue la más importante colaboradora de Martín Miguel de Güemes a la hora de defender los ataques de las tropas realitas en el Alto Perú.

“Por su coraje fue investida del grado de teniente coronel con el uso de uniforme, reconocimiento que hizo efectivo el general Manuel Belgrano al entregarle el sable correspondiente”, recuerdan las crónicas.

“Ese mismo año, ya embarazada de su quinto hijo, Juana sufrió una herida en la batalla de la Laguna, y al intentar rescatarla, Miguel Asencio Padilla (su compañero) murió en combate. Luego de dar a luz se unió nuevamente a la guerrilla para defender en seis ocasiones las invasiones realistas”.

Juana tuvo su monumento en cercanías a la Casa Rosada en 2015; dos años más tarde fue removido hacia la plaza del Correo, frente al Centro Cultural Néstor Kirchner, hecho que generó muchas controversias.