Las crónicas aseguran el que el almirante Colón escribió en su diario de viaje 139 veces la palabra oro y 51 veces la palabra Dios o Nuestro Señor: “el Capitalismo descubrió América”.

Más de cinco siglos de tierras y pueblos originarios arrasados, pueblos que en nuestro país han ganado espacio (falta mucho) en la agenda educativa y que en el caso de Chile (con un movimiento fuerte) ha llegado hasta organizar su propio campeonato de fútbol.

Aparecieron personajes como Mario Vargas Llosa (Nobel de la Literatura) quien alguna vez indicó Mario Vargas Llosa “que no hay más remedio que modernizar a los indios, aunque haya que sacrificar sus culturas, para salvarlos del hambre y la miseria”.

Y también gente noble, sin más reconocimientos que el de pares, como Osvaldo Bayer quien inició una campaña de reivindicación de los pueblos originarios, con material histórico y con la idea de despojar de monumentos a Julio Argentino Roca.

“Lo pedí porque Roca fue el mayor genocida de los pueblos originarios a través de la Campaña del Desierto y ese monumento es un insulto a la mayoría de los argentinos, ya que el 63 por ciento de los que nacimos en este país tenemos sangre de los pueblos originarios”.

Roca, además de estar al frente del genocidio denominado “Campaña al Desierto, fue en su momento denunciado por Domingo Sarmiento (quien renunció a sus honores militares) por hacer negocios para el beneficio propio y de seres cercanos dentro el ejército.

Este y cada 12 de octubre, ¡Marichiweu!