En este día del año 2002, el máximo organismo del fútbol dio a conocer el resultado de una encuesta universal: Elija usted el gol del siglo veinte.
Ganó, por abrumadora mayoría, el gol de Diego Maradona en el Mundial de 1986, cuando bailando, con la pelota pegada al pie, dejó a seis ingleses perdidos en el camino.


Esa fue la última imagen del mundo que vio Manuel Alba Olivares.


Él tenía once años, y en ese mágico momento los ojos se le apagaron para siempre. Ha guardado el gol intacto en su memoria, y lo relata mejor que los mejores locutores.


Desde entonces, para ver fútbol y otras cosas no tan importantes, Manuel pide prestados los ojos de sus amigos. Gracias a ellos, este colombiano ciego fundó y preside un club de fútbol, fue y sigue siendo director técnico del equipo, comenta los partidos en su programa de radio, canta para divertir a la audiencia y en los ratos libres trabaja de abogado.


Eduardo Galeano, Los hijos de los días.