Las crónicas recuerda que el domingo 14 de agosto de 1881 el médico cubano Carlos Finlay logró demostrar a las autoridades sanitarias que el agente transmisor de la fiebre amarilla es un mosquito que continúa vigente con otras enfermedades: Aedes Aegypti.

El amigo Eduardo Galeano conmemora esta fecha de la siguiente manera al “maniático de los mosquitos” en Los hijos de los días.

En 1881, el médico cubano Carlos Finlay reveló que la fiebre amarilla, también llamada vómito negro, era trasmitida por cierto mosquito hembra. Al mismo tiempo, dio a conocer una vacuna que podía acabar con esa peste.

Carlos, conocido en el vecindario como el maniático de los mosquitos, explicó su descubrimiento ante la Academia de las Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.

Veinte años demoró el mundo en darse por enterado

Durante esos veinte años, mientras prestigiosos científicos de prestigiosos lugares investigaban pistas falsas, la fiebre amarilla continuó matando gente”.