El jueves 16 de noviembre de 1989 seis sacerdotes, una empleada y su hija de apenas 15 años, fueron asesinados en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas de El Salvador, país que atravesaba una guerra civil.

Este hecho mereció el mayor repudio y una condena internacional a los militares salvadoreños.

Las crónicas dicen que “los jesuitas propiciaban un acuerdo de paz con la guerrilla del Frente Farabundo Martí”.

Los mártires de la UCA son Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín Baró, Segundo Montes Mozo, Armando López Quintana, Juan Ramón Moreno Pardo, Joaquín López y López, Julia Elba Ramos y la jovencita Celina Mariceth Ramos.​

El coronel René Ponce, señalizado como el máximo responsable de la matanza, murió 22 años después sin ser condenado.