Más allá del ideal político que cada uno de nosotros profese, es innegable que en algún momento de nuestras vidas hemos entonado, voluntaria o involuntariamente, (parte de) la marcha peronista.

Este homenaje a Juan Domingo Perón que inmortalizó Hugo del Carril, traspasó el terreno político y se instaló en otro ámbitos sociales, particularmente en el deportivo a través del “dale campeón, dale campeón”.

“El primer trabajador”, según la marcha, es sin dudas uno de los políticos más influyentes del siglo XX y de la historia nacional, amado y cuestionado por millones de argentinos desde principios de los 40 hasta la actualidad.

Hoy, hace 45 años, Perón fue el protagonista fundamental de uno de los actos por el Día del Trabajador más trascendentales que se recuerde, que marcó una ruptura dentro del movimiento y tal vez el inicio de la etapa más oscura el país.

En el balcón de la Casa Rosada, Perón (cuyo discurso es repasado in situ por José López Rega) está rodeado por quienes tomarán el poder luego de su muerte, producida exactamente dos meses después.

Si te he visto no me acuerdo – Presentación Felipe Pigna.