Faltaba poco más de medio siglo para la instalación del día del amigo, cuando Pancho Villa resultó asesinado un día como hoy, pero de 1923, en la ciudad mejicana de Parral.

Las crónicas recuerdan que “Al grito de “¡Viva México cabrones!”, los asaltantes dispararon una nube de proyectiles, se dice que unos 150, que destrozaron los cristales del vehículo. Trece balas atravesaron el cuerpo del Centauro del Norte causándole la muerte instantánea”.

Sería la segunda muerte de Pancho Villa, que en realidad se llamaba José Doroteo Arango Arámbula y que tomó ese nombre, el de un amigo suyo, víctima de las guardias rurales.

“Doroteo Arango le recogió el nombre y se lo quedó. Él pasó a llamarse Pancho Villa, contra la muerte y el olvido, para que su amigo siguiera siendo”, escribió Galeano.