En vísperas del bicentenario de la Patria, el 20 de mayo de 2010 miles de integrantes de Pueblos Originarios arribaron con sus banderas a la histórica Plaza de Mayo.

Esta multitudinaria marcha había partido días antes antes desde diversos puntos del país con el fin de hacer visible un reclamo y solicitud de reparación histórica en el marco de sus derechos ancestrales.

Los principales dirigentes manifestaron y ponderaron la creación de un estado plurinacional que respete la diversidad, las tradiciones, los territorios y las costumbres de más de treinta pueblos preexistentes al 25 de mayo de 1810.

En la ocasión hicieron entrega de un petitorio a la por entonces presidente Cristina Fernández, donde se destacaban los siguientes puntos:

*Devolución de tierras.
*Oficialización de las lenguas indígenas en las enseñanzas primaria y secundaria.
*Reparación económica para generar políticas de desarrollo con identidad.
*Reglamentación de la Ley de Relevamiento Territorial.

También hicieron hincapié en el genocidio de diversas comunidades originarias y exigieron la protección del medioambiente y los recursos naturales por parte del Estado.

“La tierra robada será recuperada” y “La tierra no se vende, la tierra se defiende”, fueron las principales consignas hace 10 años en el corazón de la Revolución de Mayo.

Cabe destacar que si bien la lucha de estos pueblos es continua, en su momento lograron la modificación del Día de la Raza por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural y en localidades patagónicas, por ejemplo, junto a la bandera nacional, la provincial está también presente el pabellón de los pueblos originarios.