El miércoles 20 de octubre de 2010, un grupo de afiliados asesinó a Mariano Ferreyra, un joven de 23 años que estaba manifestándose en apoyo a los precarizados del Ferrocarril General Roca.

Mariano, militante del Partido Obrero, exigía junto a sus compañeros el pase a planta permanente de los trabajadores.

Por el crimen, los instigadores del hecho José Ángel Pedraza y Juan Carlos Fernández fueron condenados a 15 años de prisión; Cristian Favale y Gabriel Sánchez recibieron una condena de 18 años como autores materiales del disparo que recibió Mariano en su pecho.

Mariano tuvo justicia; Mariano se multiplicó en remeras, banderas y murales; Mariano siempre estará presente.