El jueves 20 de septiembre de 1984, la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) le entregó al por entonces presidente argentino Raúl Alfonsín el informe final, publicado bajo el título “Nunca Más”.

50 mil carillas para testificar y no dejar lugar a dudas, que la dictadura cívico militar de 1976-83 era, es y seguirá siendo “la responsable de la más grande tragedia de nuestra historia” por la desaparición, tortura y muertes de miles de argentinos.

“Las grandes calamidades son siempre aleccionadoras, y sin duda el más terrible drama que en toda su historia sufrió la Nación durante el periodo que duró la dictadura militar iniciada en marzo de 1976 servirá para hacernos comprender que únicamente la democracia es capaz de preservar a un pueblo de semejante horror, que sólo ella puede mantener y salvar los sagrados y esenciales derechos de la criatura humana”, mencionó Ernesto Sábato, uno de los integrantes del organismo.

“El país necesitaba este ejemplo así como necesita saber la verdad acerca de lo que pasó. Porque sobre la base de la mentira o la oscuridad no podemos construir la unión nacional”, aportó Alfonsín.