Hace 49 años iniciaba su camino hacia la eternidad Bernardo Houssay, primer Nobel de ciencias de la Argentina, premio otorgado por “la investigación sobre el rol que de las hormonas pituitarias en la regulación de la glucosa, calve en el desarrollo de la diabetes”.

El máximo homenaje para quien es conocido como el “Padre de la Fisiología” se le concedió en 1947 y lo compartió con los estadounidenses Carl y Gerty Cori.

“La ciencia no es cara; cara es la ignorancia”, dijo alguna vez y a fines de la década del 50 Houssay fue uno de los impulsores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), organismo de investigación que ha tenido su auge en los primeros años de este milenio, con logros y proyectos que han trascendido a nivel internacional.

Cabe agregar que cada 10 de abril, fecha de su natalicio, es el Día del Investigador Científico en el país.

“Tengamos ideales elevados y pensemos en alcanzar grandes cosas, porque como la vida rebaja siempre y no se logra sino una parte de lo que se ansía, soñando muy alto alcanzaremos mucho más. Para una voluntad firme, nada es imposible, no hay fácil ni difícil; fácil es lo que ya sabemos hacer, difícil, lo que aún no hemos aprendido a hacer bien”.