Con tan solo 34 años, el 22 de diciembre de 1987 dejaba este mundo uno de los artistas más importante del rock nacional: Luca Prodan.

Músico, compositor y el alma de Sumo, una de las bandas históricas e importantes de la cultura argentina. 

“¿Dónde lo metemos? Nadie quería recibirlo porque Luca no tenía domicilio y estaban todos los cementerios al re palo”, repasa Timmy MacKern, manager del grupo, en “Luca Prodan: libertad divino tesoro”.

El cuerpo, hace 33 años, estuvo a punto de ir a una fosa común, pero un abogado gestó un espacio en el cementerio de Avellaneda.

Su tumba es acompañada por una enorme piedra que mandaron a traer de Nono, Córdoba, un lugar único para Prodan.