En el día de hoy de 1986 Diego Armando Maradona hizo un gol que hasta el momento ningún otro jugador pudo siquiera emular.

No sólo por el desarrollo de la jugada (alguno puede citar un tanto de Messi en España) sino también por el contexto: un mundial, en una fase decisiva, frente a Inglaterra y porque esa jugada es la más vista en todo el mundo.

Además, y tal vez el motivo principal de esta efemérides, es por la trascendencia cultural.

Un hecho que nació en el barrilete cósmico de Víctor Morales, que fue motivo de piezas literarias hasta convertirse en motivo de un libro (El partido de Andrés Burgo).

No existe un gol tan recordado, comentado y tan eterno como el que hizo Diego en el calor del Azteca, en un domingo brillante y cálido en nuestra localidad.