El 23 de mayo de 1992 dejó esta tierra Héctor Roberto Chavero, el nombre terrenal del eterno artista Atahualpa Yupanqui que en quechua significa “venir de lejos para narrar”.

Sus innumerables obras siguen siendo interpretadas por diversos artistas de diferentes géneros musicales.

Y es uno de los músicos argentinos reconocidos a nivel mundial. Sus cenizas se encuentran la casa museo de Cerro Colorado, a la sombra de un roble junto a las de Santiago “El Chúcaro” Ayala .

Aura me voy no sé a donde
Pa mí todo rumbo es bueno
Los campos con ser ajenos
Los cruzo de un galopito
Guarida no necesito
Yo se dormir al sereno

Y aunque me quiten la vida
O engrillen mi libertad
O aunque chamusquen quizá
Mi guitarra en los fogones
Han de vivir mis canciones
En el alma de los demás