El miércoles 23 de noviembre de 1983, a poco más de dos semanas de asumir formalmente la presidencia de la Nación, para la recuperación definitiva de la democracia en Argentina, Raúl Alfonsín recibía a las Madres de Plaza de Mayo.

Formó parte del encuentro el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

En esa ocasión las integrantes de la histórica agrupación, le solicitaron un “plazo de 48 horas para la liberación de todos los detenidos en forma clandestina” y por los desaparecidos.

Además se hizo referencia a la necesidad de los juicios por jurados a los represores y miembros de las juntas militar.

Con el tiempo, Bonafini y Alfonsín se fueron distanciando, más allá del juicio y el trabajo por testimoniar los horrores de la dictadura en el libro Nunca Más.

“Es verdad, condenó, y al poco tiempo las dos leyes de perdón y perdonó a todos los asesinos que caminaron por este país todo el tiempo que quisieron”, cuestionó la titular de Madres.