El sábado 25 de agosto dejaba de transitar esta vida Friedrich Nietzsche, uno de los filósofos más populares influyentes de todos los tiempos.

Frases como “Dios está muerto, parece que lo asesinaron los hombres” o “los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos” marcaron su crítica hacia la cultura occidental del siglo XIX.

“El tiempo que faltaba para acabar el siglo XIX, que fueron los últimos once años de su vida, Nietzsche lo pasó en un estado de locura incoherente; pasaba la mayor parte del tiempo agazapado por cualquier rincón y se bebía su propia orina”, mencionan las crónicas acerca de este imprescindible que desde hace 120 años es eterno.