“Si las Santas, y no los santos, hubieran escrito los Evangelios… ¿Cómo sería la primera noche de la era cristiana?. Las Santas hubieran contado que estaban todos de muy buen humor; todos: la Virgen, el niño Jesús resplandeciente en su cuna de paja, el buey, el asno, los Reyes Magos recién venidos de Oriente y hasta la estrella que los había conducido a Belén… Todos, todos contentos, menos uno. San José, sombrío, murmuró: “Yo quería una nena”.

Jesús no podía festejar su cumpleaños, porque no tenía día de nacimiento.

En el año 354, los cristianos de Roma decidieron que él había nacido el 25 de diciembre.

Ese día, los paganos del norte del mundo celebraban el fin de la noche más larga del año y la llegada del dios Sol, que venía a romper las tinieblas.

El dios sol había llegado a roma desde Persia.

Se llamaba Mitra.

Pasó a llamarse Jesús.

Eduardo Galeano. Patas arriba y Los hijos de los días.