A las 11 del miércoles 25 de junio de 1806 desembarcaron en Quilmes unos 1600 soldados ingleses.

En pocas horas arribarían, sin ningún tipo de dificultad, a la zona donde actualmente se encuentra la Casa Rosada.

Los británicos llegaron a estos lares anoticiados de un baúl con 1.291.323 pesos plata que será pronto destinado a España por parte del virrey Sobremonte.

Esta autoridad había huído con el dinero, dejando desolada a los vecinos de Buenos Aires. Pero finalmente fue alcanzado en su viaje a Córdoba y el botín se repartió entre los jefes de la expedición y la Corona Británica.

Tras este acontecimiento, “los oficiales ingleses alternaban con las principales familias porteñas y se alojaban en sus casas, donde se sucedían las fiestas en homenaje a los invasores. Era frecuente ver a las Sarratea, las Marcó del Pont, las Escalada, paseando por la alameda (actual Leandro .N. Alem), del brazo de los «herejes»”, recuerda El Historiador.

“Pero la mayoría de la población, que era hostil a los invasores y estaba indignada por la ineptitud de las autoridades españolas, decidió prepararse para la resistencia”.

Finalmente la resistencia popular, a cargo de Santiago Liniers, pudo reconquistar Buenos Aires 7 semanas después, el martes 12 de agosto.

Este hecho es interpretado como una causa esencial y principal para el nacimiento de nuestra nación.