Hace 101 años Eugene William nadaba en el lago Michigan (Chicago- Estados Unidos) en un sector exclusivo.

La piel negra de Eugene incomodó a los rostros pálidos quienes furiosos por la situación comenzaron a lanzar piedras.

Una de ellas fue certera y el joven negro, de tan solo 17 años, murió ahogado.

El asesinato generó una semana de disturbios en la que murieron otras 38 personas más (23 negros y 15 blancos) y otro medio millar con heridas.