Como si fuera un chiste de mal gusto en el Día de los Inocentes, el viernes 28 de diciembre de 1990 el por entonces presidente Carlos Menem firmó un decreto para otorgarle la libertad a quienes habían sido condenados 5 años antes por crímenes de lesa humanidad.

Personajes nefastos como Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera, Ramón Camps o Carlos Suárez Mason tuvieron la oportunidad de transitar nuevamente la vida como si nada hubiera pasado entre 1976 y 1983.

La medida del exmandatario tuvo como objetivo, según sus propias palabras, “pacificar al país”.

En la actualidad, mucho de los responsables del período más oscuro del país, están fallecidos. Sin embargo, la lucha de los organismos de derechos humanos no cesa y continuará.

Todo está guardado en la memoria…