Adolf Eichmann, criminal nazi y uno de los responsables del holocausto judío, fue ejecutado este día de 1962.

Dos años antes, un comando de la agencia de inteligencia Mossad que había entrado clandestinamente al país, lo había encontrado, secuestrado, interrogado y enviado con pasaporte falso a Haifa (Israel) para juzgarlo.

Sin embargo desde principios de los 50 Lothar Hermann, sobreviviente de los campos de concentración, había denunciado permanentemente y a distintos estamentos la presencia de Eichmann bajo el nombre de Ricardo Klement en la zona de Olivos.

Hermann, por presión de la sociedad alemana de Olivos, emigró hacia Coronel Suárez en 1955, donde prosiguió con sus denuncias y reclamo de justicia hasta su muerte producida en 1974.

Su reconocimiento y aporte han sido reivindicados en los últimos años, luego de permanecer como NN en el cementerio suarense y tras profanaciones de su tumba.

A quienes utilizan la plataforma Netflix, en Operación final encontrarán una película alusiva.

“En la posguerra, Argentina fue uno de los pocos países que dejó ingresar tanto a nazis como a quienes se salvaron del Holocausto. Y todos convivían en barrios, no ocultaban su identidad y se movían en forma pacífica. Era común que en una cuadra viviera un sobreviviente y un nazi en la casa de enfrente. Era el contexto de la época”, le mencionó alguna vez Liliana Hermann, sobrina nieta de Lothar, al periodista Guillermo Rueda.

Cabe agregar que en nuestro país, particularmente en Bariloche, vivieron criminales como Josef Mengele (con identidad falsa) y Erich Priebke (con su verdadero nombre).

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Fotos : Facebook Lothar Hermann.