El viernes 5 de septiembre dejaba este mundo Agnes Gonxha Bojaxhiu, mundialmente conocida como la Madre Teresa de Calcuta.

“Por mi vocación pertenezco al mundo entero pero mi corazón pertenece por completo a Jesús”, supo decir esta mujer que predicó con hechos cada palabra de su boca.

En 1979 recibió un Nobel “por el trabajo emprendido en la lucha por superar la pobreza y la angustia, que también constituyen una amenaza para la paz”.

El Papa Francisco, quien la proclamó santa hace 4 años,  la consideró y como una “incasable trabajadora de la caridad” y le pidió que ruegue “para que nuestro criterio de acción sea siempre el amor gratuito, derramado sobre todos sin distinción de lengua, cultura, raza o religión”.