¿Se habrá preguntado Carlos en abril de 1970 si nuestra cerrense Susana Salomón sería capaz de amarlo y acompañarlo como siempre ella lo hizo con Sansinena?

El amor todo lo puede y es lo más fuerte y convincente que puede demostrar una persona para disfrutar momentos de felicidad y sobrellevar situaciones impensadas y dolorosas.

Con amor y agradecimiento Susy abrió sus puertas del Boulevard 25 de Mayo para saludar a vecinos, amigos y, como no podía se de otra manera, a quienes organizan estas celebraciones en período de pandemia con las precauciones del caso.

El cumpleaños feliz y las canciones festivas interpretadas por la guitarra de Eduardo Pastor y acompañadas con las palmas de los presentes, acariciaron el alma y corazón de esta querida vecina que devolvió el gesto con palabras y sonrisas.

Esa sonrisa sincera e inconsciente que habrá tenido al momento de tener por primera vez en brazos a sus hijo Roberto, Claudio, Graciela, Diego y Mario; cuando supo de la llegada de sus nietas Romina, Florencia e Ivana y con el primer llanto de sus bisnietos Ignacio y Lola.

Llanto o emoción que habrá vivido y experimentado también en el Luis Molina, tanto en los años malos como en esta era de vueltas olímpicas, Federal A y Copa Argentina de su Tripero.

La familia y Sansinena: la combinación perfecta para que Susana entienda que hoy y cada jornada puede ser un gran día, único e inigualable.

Desde aquel lunes 11 de septiembre de 1950, para ella cada día es una oportunidad para vivir y disfrutarlo, para apoyarse en sus seres más queridos para continuar y avanzar en su sendero habitado sólo por el amor.