El austríaco, tricampeón (1975,1977 y 1984) en la máxima categoría del automovilismo, falleció en la madrugada del martes, en un hospital de Viena.

Una de las hazañas, fue su regreso a las pistas a seis semanas de haber sufrido un gravísimo accidente, en el Gran Premio de Alemania, en 1976.

Por las secuelas del accidente en Nürburgring, donde se incendió su vehículo, Lauda sufrió graves quemaduras, necesitó de dos trasplantes de pulmón, trasplantes de riñón y otras intervenciones.