• Cortar el pasto y mantener el patio limpio.
  • Renovar el agua de bebederos de animales, floreros, portamacetas y pecetas con frecuencia (cada 2 o 3 días y cepillarlos).
  • Evitar tener recipientes con agua estancada dentro y fuera de la casa: baldes, frascos, botellas, entre otros. Darlos vuelta y cepillar bien las paredes internas.
  • Desechar todos los objetos en desuso que puedan acumular agua de lluvia como latas, botellas, juguetes, etc. Tirar los neumáticos que no se utilicen o bien perforar o llenar con arena.
  • Lavar, cepillar y tapar tanques de agua, piletas de natación, barriles.
  • Colocar mosquiteros o telas metálicas en las aberturas y rejillas.
  • Protegerse de los mosquitos con repelentes y/o ropa adecuada.
  • Mantener destapados y limpios los desagües y canaletas de los techos.