Debido a la baja tensión eléctrica una familia sufrió la pérdida de una heladera y de los productos que tenían destinados a la elaboración y venta de comida.

El hecho se produjo en las últimas horas en un domicilio de Matheu al 200, donde reside Facundo Seibel junto a su compañera e hija.

Este vecino elevó constantemente su inquietud y queja por lo que entiende un deficiente servicio de la empresa EDES “porque es moneda corriente que un día de viento nos quedemos sin suministro”.

“Nos cansamos de llamar; nos aburrimos también. El estabilizador nos permitió no perder la computadora, tuvimos que cambiar cosas, pero lo de la heladera fue imposible. Sentimos el olor y vimos cómo se quemaba”, indicó Seibel.

“Jamás obtuvimos una sola respuesta de EDES en dos años. Y si bien no era una heladera de última generación, funcionaba perfectamente y era nuestro capital. También perdimos más de 7 kilogramos de carne, pollos y cremas. No son detalles menores”, puntualizó.