Son pocos los que realmente se ubican en nuestro pueblo por los nombres reales de las calles. Es por eso que para comenzar a contar estar historia, lo haremos con puntos específicos.

Zulma, de 16 años, vivía cerca de la parroquia, y Jorge, dos años mayor, a media cuadra de la estación de servicio. Él disfrutaba visitar a su tío, Raúl Camilletti, lechero de oficio, y lo ayudaba en esta tarea durante las vacaciones. Y gracias a eso, se conocieron.

Ambos transcurrieron el nivel escolar secundario en Bahía Blanca, y si bien era en turnos diferentes, Jorge se escaba de vez en cuando para acompañarla hasta el colectivo cuando ella salía del colegio. El 2 de junio de 1966 formalizaron su noviazgo.

Con el correr de los años, decidieron unir sus vidas para siempre. Así es que, el jueves 21 de enero de 1971, se casaron por civil y a la noche se realizó la ceremonia religiosa en la Parroquia San Miguel Arcángel.

Por esa época, ambos trabajaban en CAP y en la Escuela Profesional. Vivieron unos años con los padres de él, hasta que pudieron terminar su propia casa, la misma que comparten hasta el día de hoy.

En noviembre de 1975, nació la primera hija de la pareja, Natalia. En ese momento, Zulma dejó de trabajar para dedicarse a su familia por completo. Dos años más tarde, la familia se completaría con la llegada de Noelia.

En 1980, Zulma comenzó a trabajar por las mañanas como secretaria de la Sala Médica de Sociedad de Fomento, mientras Jorge se trasladaba diariamente para trabajar en Médanos.

Así es que en 1983 Zulma ingresó al plantel docente de la escuela 14, donde trabajaría hasta su jubilación en el año 2012.

Dos años más tarde, llegaría Tomás, sin dudas, el mimado de toda la familia. Nieto de Zulma y Jorge.

Sin dudas, una historia de amor que merece ser contada, que cumple sus primeros 050 años y claramente, una historia que comenzó, transcurre y seguirá escribiéndose en nuestra querida localidad.