Con un perfil sumamente bajo y con un trabajo silencioso, Sergio “Maravilla” Martínez logró hace exactamente diez años una de sus victorias más contundentes.

Aquel sábado 20 de noviembre de 2010,  en el Boardwalk Hall de Atlantic City, su puño izquierdo conectó de lleno la quijada de Paul Williams quien literalmente cayó de cara a lona en lo que fue su mejor KO en la próspera carrera del púgil argentino.

Y, desde la óptica de los especialistas de este deporte, “uno de los diez mejores de la historia”.

Martínez le contó oportunamente a Infobae que este golpe, que le dio un cambio rotundo a su carrera, fue madurando desde 11 meses antes.

“No específicamente estudiaba ese golpe; sí estudiaba ese golpe pero no ese que sucedió faltando 1 minuto 10 segundos para que termine el segundo round. Sino la posición en la que sacaba mi mano. La zona donde conectaba. Yo sabía que mi mano, saliese donde saliese, iba a dar en esta zona iba a impactar”.

“En el momento dije ‘ah bien, la mano tiene que ir por un lado y la cara por otro’. Saqué la cara muy rápido y en el mismo momento, en un solo movimiento, hice una esquiva, que no fue una esquiva, era una zanahoria y él siguió la zanahoria. La mano fue por otro lado y cayó.