El mismo día que era asesinado Ringo Bonavena, el box argentino vivía una de sus noches más gloriosa a través del puño y el coraje de Víctor Emilio Galíndez.

El de Veda, defendió en Sudáfrica aquel día su título de los mediopesados de la AMB ante el norteamericano Richie Kates.

“En el tercer round, un cabezazo de Kates le abre la ceja derecha al púgil argentino. Galíndez se mantiene en pie pese a que no se puede frenar el sangrado. Durante toda la pelea se limpia la herida contra la camisa del árbitro Stanley Christodoulou, que queda manchada de sangre”, recuerda la crónica.

El resto, que lo cuente el enorme Ernesto Cherquis Bialo.