El Superior Tribunal de Justicia aceptó en parte la apelación presentada por el expresidente de Brasil Lula da Silva, al reducir en cuatro años y tres meses la condena por la que está preso desde abril del año pasado en la ciudad de Curitiba.

Tres de los cinco miembros de esa corte de la tercera instancia coincidieron en que corresponde aplicarle una pena de ocho años y diez meses, lo que permitiría que recupere la libertad parcial en setiembre próximo.

La defensa alegó, entre otros motivos, la nulidad completa de la condena a la que le atribuyen vicios de origen, como haberse apoyado  en delaciones de arrepentidos en lugar de fundamentarse en pruebas fehacientes.

Lula da Silva había sido condenado a 9 años y seis meses de prisión por “corrupción pasiva y lavado de dinero” en julio de 2017 y en una segunda instancia, a principios de 2018, la pena se extendió a 12 años y un mes.

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