“Ahora sí, es negativo el hisopado! ¡Alta para los cuatro!”, escribió Vanina en su muro de facebook pasadas las 17 de este domingo.

Las pruebas negativas de RT-PCR determinaron el alta médica para la familia Cuello- González, quienes transformaron con esta noticia a este día frío y gris en una jornada cálida, de abrazos y emoción plena.

Si bien el caso de Claudio fue el más complicado, porque debió permanecer internado, tanto su compañera Vanina y los hijos de ambos, Marcos y Emiliano, fueron portadores de Covid 19, siendo el segundo de los mencionados el único asintomático.

“Momentos duros se vivieron, pero siempre acompañados por la familia, amigos, vecinos, conocidos, compañeras y compañeros de trabajo, quienes se preocuparon y se ocuparon de nuestra situación y estuvieron ahí con un mensaje de aliento, una llamada, un mandado, una comida”, agregó Vanina.

Esta historia, que duró prácticamente un mes, comenzó el miércoles 8 de julio con una consulta médica.

A las 24 horas el profesional les suplicó que tomen las medidas del caso porque él había dado positivo de Covid. En ese momento la familia Cuello- González inició un período de aislamiento.

Entre el lunes 13 y miércoles 14 aparecieron síntomas en Vanina y Marcos, respectivamente, y el 17 fue Claudio quien comenzó con los signos de esta enfermedad pandémica.

Vanina recordó que ese viernes personal del servicio 107 se acercó a su domicilio para llevar adelante el protocolo pertinente de salud.

Precisó que “el domingo 19 Claudio había desmejorado; el martes 21 las autoridades sanitarias confirmaron que era un paciente positivo de Coronavirus y el viernes 24 tuvo que ser derivado al Hospital Municipal Léonidas Lucero por un principio de neumonía”.

“Al día siguiente, la situación distaba de ser la ideal y se dio comienzo a un tratamiento con corticoides. Pero la clave fue el plasma suministrado el miércoles 15 que le posibilitó a Claudio una definitiva recuperación, algo que fue espectacular”, agregó.

El primero de agosto, “Cuellito” ya estaba en Cerri, convirtiéndose en el mejor regalo que Emiliano haya recibido jamás en un cumpleaños.

Y este domingo 9 un médico se comunicó con esta familia para asegurarles que todo había finalizado.

“Queremos agradecer a todo el personal del Hospital Municipal por tanta dedicación y rogarle a cada vecino que se cuide y cuide al prójimo, porque no es sencillo desandar un momento semejante. A nosotros ahora nos toca saber si podemos ser donantes de plasma”, puntualizó Vanina.

“Nunca nos sentimos solos. Somos bendecidos por tener tanta gente linda alrededor. ¡Gracias Dios! ¡Familia, a seguir adelante!”, fueron las últimas palabras posteadas por esta mujer quien insistió que todos, absolutamente todos, debemos cuidarnos para no sobrellevar esta situación de angustia y de dolor, la cual ellos superaron con fe y amor, amor propio y el de toda una comunidad que acompañó en silencio, respeto y con sentido de solidaridad.