El neurocirujano Leopoldo Luciano Luque, principal imputado en la causa que investiga el fallecimiento de Diego Armando Maradona, será indagado este lunes por los fiscales y para defenderse negará haber sido el médico de cabecera del exfutbolista, deslindará responsabilidades en la empresa de medicina prepaga y sostendrá que la del “10” fue una muerte súbita imposible de prever.

El médico será el séptimo y último indagado en la causa y fue citado para el lunes a las 12 en la Fiscalía General de San Isidro, en la calle Acassuso 476, donde irá acompañado por sus abogados, Julio Rivas y Mara Digiuni.

Al igual que el resto de los imputados, Luque fue convocado por la Justicia por “homicidio simple con dolo eventual”, un delito que prevé una pena de entre 8 y 25 años de cárcel, y que podría haber llevado a los fiscales a pedir sus detenciones, algo que no sucedió porque se conformaron con que se les prohíba su salida del país.