Como muchos argentinos, la cerrense Yésica Oyarzún y su marido decidieron en los primeros años de este milenio encontrar un nuevo horizonte laboral y económico en el viejo continente.

Y llegaron en septiembre de 2006 a España, junto a un pequeño hijo, que hoy tiene 16 años y cuenta con la doble nacionalidad y un hermano de 8 nacido en la madre patria.

Esta familia reside en Granollers, ciudad ubicada a unos 20 minutos de Barcelona, y compuesta por más de 60 mil personas.

Con su voz ya españolizada y desde su departamento, Yésica menciona que están cumpliendo la primera de las dos semanas de confinamiento que establecieron las autoridades.

“Sólo se sale a la calle para efectuar las compras o ir al médico o a un veterinario en caso de urgencia, o a lo sumo que justifiques el cuidado de un adulto mayor o el paseo de un perro; sí pueden transitar en forma libra aquellos que trabajan en áreas de salud, comercios, farmacias y tintorerías”, asevera esta chica de 39 años.

Además asegura que el control policial es estricto y que cada vecino que deja su domicilio debe completar un formulario con los motivos del caso.

“Las multas son onerosas y oscilan entre los 1000 euros por deambular por las calles hasta 600.000 en caso de resistencia a la autoridad”, precisa.

El virus del miedo

“Aquí el covid 19 es más conocido como el virus del miedo y Madrid es el epicentro de esta pandemia porque se hizo caso omiso a las recomendaciones de no salir y hoy tiene 800 fallecidos”, agrega.

Puntualizó que “se pensó que no iba a llegar este virus y llegó. Los paseos, los encuentros en espacios públicos de muchas personas generaron miles de infectados y con la cantidad de muertes producidas te das cuenta realmente que no es un juego”.

“Es difícil vivir esto, porque estar en casa y con niños no es sencillo. Y a veces te piden salir y no se puede”.

Yésica dijo también que “se resiste sabiendo porque es por el bien de cada uno de nosotros y en nuestro caso tenemos la fortuna de tener un balcón, que no todos lo tienen. Ustedes allá tienen la bendición de contar con un patio para estar con quienes tengan que estar confinado y no sentirse tan encerrados”.

En cuanto al tratamiento periodístico del tema, cuenta que los medios son “alarmistas” y aconseja informarse únicamente a través de medios oficiales, con lo justo y necesario.

“Cuidense, gente de Cerri. Si alguien cae enfermo quedará totalmente aislado. En Italia se subestimaron las recomendaciones y hoy, con suerte, las personas despiden a sus familiares a través de tablets”, exclama Yésica.

“Apoyen a los bomberos, comercios, camioneros y gente de salud, quienes exponen su vida por el prójimo”, finalizó esta vecina que hace frente con su familia al Coronavirus en España.