El 5 de marzo de 1988 murió de manera absurda Alberto Olmedo, el capocómico de los 70 y 80, al precipitarse de un balcón ubicado en un piso 11.

Si bien tuvo un estilo único y un humor sutil, el cambio de perspectiva y el avance como sociedad hoy nos lleva a analizar y repreguntar muchas situaciones que hace más de 30 años causaba risa.

Y con matices, compartimos un fragmento de Álvarez y Borges que, los especialistas, aseguran que son dos personas ninguneadas por un medio capitalino con influencia en todo el país.