El 25 de septiembre de 1972 nos dejaba Alejandra Pizarnik, una de las poetisas más importantes de nuestra cultura.

Tenía apenas 36 años cuando ese día decidió ingerir 50 pastillas de un medicamento producido contra el insomnio.

“Cuando ella tenía 19 años publicó “La tierra más ajena”. Cinco años después, y con cuatro libros publicados, se trasladó a París. Allí trabajó para la revista Cuadernos y varias editoriales francesas, publicó poemas y críticas en varios diarios; tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé y a Yves Bonnefoy, y estudió historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona.

“En esos años conoció a Octavio Paz, Julio Cortázar e Ivonne Bordelois. Volvió a Buenos Aires en 1964, conoció a Silvina Ocampo, de quien se hizo amiga, y publicó otras siete obras con poemas, relatos surrealistas y novelas cortas”, menciona Nación.

Recordamos a esta escritora con una carta de Julio Cortázar, donde le dice que la quiere, pero la quiere viva.