Su perfil, sumamente bajo, ha tenido como consecuencia que la voz y la composición de Alejandro Sokol no tengan la masividad que merezca un artista como él.

Quienes siguen a Sumo y, especialmente, a Las Pelotas, comprenderán que ninguna de estas bandas hubieran sido o son lo que son sin el aporte de este músico que nos dejó el 12 de enero de 2009. 

Lo recordamos con un recital de Las Pelotas del año 2004.