“Bailarín sagaz, desafiante y mujeriego.
Winchester en el recado, dos armas cortas también.
Un cuchillo atrás y un caballo alazán,
raya al medio con pañuelo, tatuaje en la piel”.

Así describe León Gieco a Juan Bautista Bairoletto o Vairoletto, con B o V, según citan diversos historiadores para mencionar a uno de los personajes singulares de nuestra historia y que forma parte de innumerables páginas y obras artísticas.

Para algunos fue un justiciero; para otros un feroz delincuente. Amado por las clases marginales de principios de siglo XX; detestado por quienes lo persiguieron durante años.

 “Fue la viva estampa del gaucho, del héroe furtivo y rebelde que encarna el afán de libertad”, asevera el historiador Hugo Chumbita.

Con total subjetividad adherimos a esa afirmación y recordamos “al bandido rural” nacido el 11 de noviembre de 1894con la canción de León Gieco.