Abandoné los libros y me hice luchador.
No supe hacer distingos entre el verbo y el gesto
Peleando por la idea sin sombra de interés…
Volví a la convivencia de la barriada.
Dejé perder la gloria de mi destino grande.
Tomé la calle angosta y le canté a la luna.
Y la gente del barrio se detuvo a escucharme

Estos versos son de Homero Manzi, un ícono del tango, un militante, que dejó este mundo el 3 de mayo de 1951 con apenas 43 años.

Este santiagueño es considerado como uno de lo más importantes letristas de la música ciudadana y también supo incursionar en el cine como guionista y director.

Recordamos a este artista con “Sur” en la voz única de Roberto Goyeneche junto a Dyango.