El 21 de mayo de 1903, sin la presencia de una sola mujer, la enorme Lola Mora presentaba en Buenos Aires “Las Nereidas”, tal vez su obra más famosa.

Su primer emplazamiento se encontraba cerca de la Casa Rosada, pero las presiones de los grupos conservadores fueron determinantes para trasladar la escultura a la por entonces distante Costanera Sur.

Lola Mora había donado su obra a gente que no supo valorar ni la belleza del arte ni el pensamiento libre de la mujer.