Creer que Maradona sólo fue un jugador de fútbol o el mejor futbolista de la historia, es tal vez no entender todas las aristas que generó Diego desde el día que debutó en primera división.

Maradona es un ícono cultural, nombrado en canciones, películas, libros, esculturas y desde su muerte en murales callejeros.

La gente le brindó devoción (y destiló odio también) y esto se vio reflejado el 13 de septiembre de 1993 cuando Diego entrenó por primera vez en Newell ‘s Olds Boys.

Allí sólo disputó cinco partidos oficiales, pero nada ni nadie hará olvidar todo lo que generó su llegada a Rosario.