El 4 de marzo de 1993 moría en Buenos Aires Miguel de Molina, un referente de la copla y cultura de España.

Se instaló en nuestro país en 1942, después de la denominada Guerra Civil. Tiempo después recibió una “invitación” de la embajada española para abandonar Argentina debido a sus “problemas por su condición de homosexual”.

Durante el gobierno de Juan Domingo Perón, Eva Duarte se comunicó con el artista para que regrese a nuestro territorio.

La lucha de Miguel de Molina, sus convicciones y calidad artística son reflejadas constantemente por Joaquín Sabina.

En el ápice de reconocimiento, en 1989 Pedro Almodovar reflejó la vida de Migue en “Las cosas del querer”.