“La guitarra y ella se reían, lloraban, se preguntaban, se creían.
La guitarra tenía un agujero en el pecho.
Ella también”.

Así describió cómo se encontraba Violeta Parra al momento de dejar este mundo, el 5 de febrero de 1967.

Sus canciones que nacieron en un campo sureño, llegaron a todo el mundo de la mano de artistas de primera calidad.

Violeta será siempre un referente cultural en América Latina.