La tarde el 25 de junio de 1986, el país se quedaba en su casa para ver la semifinal del Mundial de México, con el auge y la confianza ganada tras el histórico partido frente a Inglaterra.

En esta instancia, el seleccionado se enfrentaba a Bélgica, una de las revelaciones del torneo, con un alto poder ofensivo.

Diego, en aquel día, disputaría un enorme partido. Tal vez el mejor del certamen, que quedó en un segundo plano por lo hecho ante los británicos 3 días antes.

Disfrutemos del mejor Maradona.