La comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales conmemoran y festejan este 28 de junio el “Día Internacional del Orgullo LGBT”.

Este fecha recuerda la denominada “la revuelta de Stonewall”, situación que marcó un antes y después.

Las crónicas recuerdan que el sábado 28 de junio de 1969, en un bar de Nueva York llamado “Stonewall Inn”, concurrido por hispanos, afros, homosexuales, lesbianas, trans, drag queens, “la policía llevó a cabo una de las tantas razzias que acostumbraba realizar, amparados en las leyes americanas que prohibían desde las expresiones consideradas homosexuales hasta vestir con prendas del sexo opuesto”.

“A cambio de coimas, la policía neoyorquina avisaba a los dueños de los bares en qué momento intervendrían. Esa noche, sin previo aviso y vestidos sin uniforme, la policía comenzó a perseguir a todas aquellas personas que no tenían cédula de identificación.

La indignación y bronca acumulada ante estos abusos de poder fue tal que gays, lesbianas y trans se negaron a ser detenidos. Una multitud, que se enteró que “Stonewall Inn” estaba siendo intervenido, se agolpó en las inmediaciones del bar. Ante las golpizas y detenciones arbitrarias por parte de la policía, comenzaron los insultos, los piedrazos, las corridas al grito de “gay power”.

Más de 2000 personas se enfrentaron, durante dos días, cuerpo a cuerpo, contra más de 400 agentes de policía. La trifulca fue tapa de diarios y uno de los ritos iniciático de visibilidad para los movimiento de la diversidad sexual”.

En nuestro país recién en 1992 se realizó la primera marcha del orgullo gay-lésbico-trans, con la participación de unas 300 personas.

“Quienes estuvieron ahí cuentan que muchos de los y las participantes llevaban máscaras de cartón para evitar ser reconocidos”, mencionan los medios.

Falta mucho, pero la sociedad ha avanzado de la mano de las nuevas generaciones, particularmente, para brindar el espacio, respeto y derecho de esta comunidad orgullosa de ser como es.