Esa voz firme que confirmaba la semana pasada que su familia estaba unida y entera para enfrentar al Coronavirus, es ahora un hilo de palabras que trata de no desmoronarse por la emoción.

La mesa, donde hasta diez días atrás se llenaba con el sudor de la frente de una pareja tras horas y días en un nosocomio bahiense, se pobló, merced a cuatro personas, con todo lo esencial que esta familia necesita para sobrellevar un período de aislamiento.

“Cuando pase todo esto, con nuestros nombres y apellidos, agradeceremos lo que hoy queremos hacer público: Claudio Cuello, Vanina y sus hijos nos acercaron alimentos y varios productos para que utilicemos en este proceso de recuperación de una enfermedad que puede tener cualquier trabajador”, expresó esa misma voz.

Y no dudó en agregar que es un gesto que habla de una enorme persona, que entendió lo que se vive en una situación así, inesperada.

“Lo que hizo es algo que está al alcance de cualquier cerrense, más allá que todos no lo hacen: llevar a la práctica, a la vida cotidiana, al día a día, los conceptos de empatía, solidaridad y afecto”.

Esta persona reconoce que con “Cuellito” no llevan adelante una amistad, “pero este detalle no hace más que hacerme entender que estoy frente a un enorme ser humano, de alguien que está pendiente de nuestra recuperación como si también fuera nuevamente la suya”.

Y tal como pensó alguna vez José de San Martín, este tipo de situación desenmascara a la gente y cada uno es lo que es, y en este marco, Claudio Cuello y familia cumplieron con la palabra de ayudar con lo que esté a su alcance a quien esté lidiando con el Covid.