En la víspera mencionábamos que el docente universitario Francisco Cantamutto es una de las 500 víctimas del espionaje realizado por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Por este hecho, la actual conducción del organismo denunció a la gestión anterior, incluyendo a agentes y al expresidente Mauricio Macri.

Cantamutto, profesor de la UNS e investigador del CONICET en el Departamento de Economía y en el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur, nos indicó que si bien le da bronca, esta situación también le genera satisfacción porque este hecho podrá discutirse a nivel público.

“Se destapó una olla importante. En mi caso, junto a otras 64 personas, fuimos denegadas a participar como oyentes en la undécima reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se celebró en nuestro país en el 2017”.

“Solicitamos mayor información y nos notificaron que el Ministerio de Seguridad y la AFI nos habían hecho un seguimiento. Por este motivo se presentó un recurso de Habeas Data para saber tanto el contenido como los motivos y fines de esa ficha”, puntualizó Cantamutto.

Dicho proceso continúo su curso y el docente aguarda la resolución final para que la AFI le brinde las explicaciones del caso.

“Afortunadamente, ahora que se dieron a conocer estas carpetas, se puede debatir a nivel público esta situación que deja de ser un problema personalizado. Creo que le hará bien a la democracia poder discutir por qué siguen enquistadas en el estado estas rémoras autoritarias que ponen en calidad de sospechosas y sospechosos a ciudadanas y ciudadanos del país”.

Asimismo nos dijo que “hay que señalar el sentido antidemocrático del gobierno anterior que nos investigó solamente por hacer comprensible la agenda de la OMC, la cual tenía potenciales efectos perversos para la población”.

“Yo simplemente estaba desarrollando mi condición de docente e investigador, llevando adelante tareas de análisis, divulgación y opinión sobre la liberalización del comercio, y esto es lo que aparece en la parte de mi perfil”, explicó Cantamutto.

“También quiero hacer hincapié en el carácter antirepublicano, porque fuimos espiados sin que mediara la orden de ningún juez que pudiera darle curso a una eventual denuncia. El Poder Ejecutivo pretendió investigarnos, nos tildaron de sospechosos y nos trataron como tales, vulnerando el sistema de contrapeso republicano”.

Cantamutto agradeció las muestras de solidaridad de instituciones, sindicatos y organizaciones y resaltó la actitud del doctor Daniel Vega, rector de la UNS, quien dejó clara su postura y de la Casa de Altos Estudios al repudiar las tareas de espionaje de la cual es víctima.