Estela Gamero es una psicóloga cerrense. Recibida  hace 28 años, ejerce su profesión desde el primer día.

Hace unos años su hija mayor le hizo conocer el cuerpo de bomberos local, y eso le abrió la puerta a otra historia.

Cuenta Estela que asistió a un primer acto como madre en el cuartel y desde ese momento, como ella expresa, “se enamoró” y  ofreció su capacidad a la institución.

Desde el 2008 se especializa y trabaja en la psicología de la emergencia, incluso integra el Departamento de Psicología de la Emergencia en la Academia Nacional.

Esta especialización la llevó a capacitar bomberos de todo el país e incluso viajar al exterior (Panamá y Bolivia) donde disertó sobre la experiencia de ser bombero, psicóloga y mujer, algo particular en relación a otros países.

Volviendo al cuartel cerrense explica que “la camaradería, el trabajo en equipo, generar amistades, son ejes  fundamentales, porque se crea un vínculo de familia”.

Estela asegura que la psicología de la emergencia es cognitiva, práctica, “del momento” y trabaja sobre reacciones no patológicas sobre los hechos. Por eso, se dice que tiene tres momentos: antes, durante y pos emergencia. Aunque se trata de profundizar sobre “el antes”.

Estableciendo un paralelismo ella reconoce que “este aislamiento es como una emergencia, por eso la similitud con lo que le pasa a los bomberos nos sorprendió y cada uno reaccionó a su modo”.

“Pero como siempre digo, de los problemas hay que rescatar lo positivo. El que desespera, se enferma. La clave está en respirar, la respiración te ayuda a controlar, comprender lo que pasa y encontrar el sentido”.

Entre las claves para afrontar este aislamiento de la mejor manera posible Estela nos recomienda “cumplir las horas de sueño, una buena alimentación y buscar actividades que nos agraden”.

Y sobre todo es fundamental tener empatía con aquel que a lo mejor atraviesa estos días en soledad. “La tecnología es fabulosa, nos acerca, y en estos momentos llamar, mandar un video o un mensaje le puede cambiar el día a alguien”.

Como última reflexión, entiende que “esta pandemia tiene que enseñarnos a nosotros a ser mejores”.