El exmandatario de Bolivia Evo Morales afirmó que sufrió un golpe de Estado con apoyo “externo con Estados Unidos a la cabeza”, similar a “un Plan Cóndor del Siglo XXI”, y aseveró que su excolega Mauricio Macri, acusado de enviar material bélico a los sediciosos, “no fue compañero, vecino ni amigo” y que hay “pruebas” que lo involucran en esa asonada.

También reveló que hubo un ofrecimiento de 50 mil dólares a su personal de seguridad para que lo entregaran a los golpistas y que Estados Unidos ofreció un avión para sacarlo de Bolivia, pero esa propuesta le “dio risa” y sospechó: “nos iban a llevar a Guantánamo”.

Morales sostuvo que a fines de 2019 “montaron redes sociales desde países vecinos” para socavar su Gobierno. Dijo que se planteaba “una lucha ideológica, una lucha de clases” y destacó la aparición de “nuevas pruebas sobre la participación del expresidente de Argentina en el golpe de Estado”.

“Estoy convencido de que hubo un Plan Cóndor del siglo XXI, con participación también de algunos jerarcas de la Iglesia católica por ejemplo”, dijo Morales, al relacionar la situación con lo que fue el plan de represión de las dictaduras latinoamericanas de los años 70.