Si bien nada se puede predecir con exactitud, menos en fútbol, la caída por goleada de Sansinena ante Olimpo por 4-1 produjo un “chichón” en el plantel y en el pueblo Tripero.

No en vano hubo un silencio (el cual debe respetarse) del entrenador y de los jugadores finalizado el encuentro.

Tal vez haya sido exagerado el tanteador, pero fue derrota al fin. Una derrota que comenzó con un extraordinario tiro libre de Brian Guille, quien capitalizó la sanción de una mano a centímetros del área más que discutible.

Otra vez un error arbitral. Esto generó la bronca de todo el banco de suplentes y el árbitro Marcelo Sanz no dudó en cesantear al preparador físico Lucas del Valle.

El Rojo supo recuperarse a tiempo y en una pelota parada apareció Maxi Bowen para emparejar las cosas y otorgarle al partido el resultado que se presumía en cancha.

En la etapa complementaria ni Sansinena ni Olimpo especularon. Ambos fueron por más y en el golpe por golpe, el Aurinegro hizo la diferencia con Diego Ledesma.

El 9 primero metió un cabezazo sólido; luego capitalizó un rebote de Arias y finalmente empujó a la red un error de Recalde.

4-1. Exagerado, pero convincente. Un vendaval de aire fresco para el bahiense y un golpe para el de Cerri que tendrá que digerir la goleada, los fallos adversos, para retomar la senda de las primeras fechas.